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jueves, 14 de junio de 2018

Femen: en el principio era el cuerpo

"El cuerpo desnudo de una activista muestra un odio no disimulado hacia el orden patriarcal y es, asimismo, la nueva estética de la revolución femenina"
Titulo: En el principio era el cuerpo
Autor: Galia Ackerman (editora)
Editorial: Malpaso
Fecha de publicación: 2014
Número de páginas: 192
Traducción: 
Manifiesto Femen:
En el principio era el cuerpo y la sensación que la mujer tenía de su cuerpo, la alegría de su ligereza y libertad. Entonces llegó la injusticia y era tan afilada que el cuerpo la sentía. La injusticia priva al cuerpo de su movilidad, cancela todo movimiento y lo aprisiona. Es necesario que revuelvas tu cuerpo contra la injusticia, que movilices cada una de tus células en la guerra contra el patriarcado y la humillación, y que digas al mundo:
¡Nuestro Dios es mujer!
¡Nuestra misión es protestar!
¡Nuestras armas son nuestros pechos desnudos!
Así nace Femen y comienza el sextremismo. 

Quienes sigan al blog ya se habrán dado cuenta de que soy feminista, por lo que cuando descubrí este libro en Bookmate no pude resistirme a leerlo. Hay docenas de feminismo muy diferentes, que concuerdan y difieren en varios puntos. Así que cuando vi que era sobre un grupo de feminismo radical y uno de los más famosos por protestar desnudo, quise leerlo para entender la perspectiva de estas chicas.

Femen es un grupo radical, con proyección internacional y originario de Ucrania. Conoces su ideología, sus objetivos, sus exigencias, su estructura, organización y a detalle su modo de operación, definido por ellas el sextremismo, que es protestar con los pechos desnudos y pintadas de proclamas, con coronas de flores a la cabeza.

Al ser un grupo ucraniano está muy marcado por la situación socio-política-económica interna de Ucrania: la prostitución en este país de Europa del Este está muy fuerte, muchas mujeres terminan en ella y los políticos, policías y diputados protegen esta industria. Teóricamente no es legal, pero tampoco hay mecanismos para que la sancione. Los burdeles están al lado de las comisarías y cuando fue la final de la Eurocopa en el 2012 (si no me equivoco) se trató de impulsar la legalización de la prostitución, WTF? 
"La realidad es que hay prostíbulos al lado de las comisarías y no precisamente para protegerlos. Si un polícía detiene a una protituta, o bien ésta ha dejado tirado a su chulo, o bien quieren aumentarse la comisión. Es un negocio cotidiano".
Además, la Iglesia Ortodoxa tiene una enorme influencia en el gobierno, donde se impone a las mujeres ideales o roles a seguir. Y la educación... pues es principalmente privada, es deficiente y las pocas becas van para los familiares de políticos. Así que las mujeres jóvenes buscan casarse con algún hombre apuesto y rico, muchísimos europeos van a Ucrania para pasar una noche con las chicas guapas e ingenuas, prometiéndoles el cielo para dejarlas abandonadas al día siguiente. Cabe resaltar que las de Femen mencionan que gran parte de los europeos no van a prostíbulos sino a las chicas directamente, pero el problema es que las desilusionan tanto que generalmente las posiciona en el inicio del camino de la prostitución.

Por otra parte, Ucrania pertenecía a la Unión Soviética, por lo que cuando ésta implosiona se retira de Ucrania y deja al país sumido en una crisis, donde muchísima gente es despedida y lo programas sociales desaparecen. Las chicas son muy jóvenes, para ellas Stalin es algo muy lejano, por lo que recuerdan los empleos de sus papás, la estabilidad y la seguridad, la cual se evapora con la creciente implementación del modelo capitalista.

Ahora que ya entendemos las situaciones del país donde se rebelan estas chicas sextremistas, podemos entender porqué son un grupo tan marcadamente antigobierno, comunista, anti clerical y activamente en contra de la industria del sexo. Sé que se preguntan ¿Por qué diablos protestan con los pechos desnudos? Para empezar, es una reinvindicación de su propio cuerpo: en entorno donde el cuerpo de las mujeres es usado para la prostitución, humillado y menospreciado, las chicas lo apropian y lo utilizan para sus propios fines, para protestar, para hacerse escuchar. Estos pechos desnudos no son para disfrute masculino: son una expresión de las mujeres respecto a sus derechos. 
"Hacer propaganda de una nueva sexualidad femenina revolucionaria en oposición al erotismo y la pornografía patriarcales"
Y es que estas chicas son brillantes: saben que para las protestas y movimientos, si no lo documentan los medios de comunicación es como si no hubieran pasado, se olvidan rápidamente y el efecto buscado es considerablemente menor: con los pechos desnudos, la prensa se abalanza a fotografiarlas/grabarlas, alcanzando así proyección internacional.

Conocemos las 4 fundadoras o principales activistas de Femen: Anna, Inna, Oksana y Sasha. A través de sus experiencias personales, nos platican sus malas experiencias debido al patriarcado y los inicios del movimiento, las organizaciones previas que era o estaban unidas, las primeras manifestaciones más convencionales (y poco controversiales), los ideales que persiguen y cómo empezaron a alcanzar proyección internacional al abrir su primera oficina en el extranjero y centro de entrenamiento en París. Vemos sus protestas más significativas, cómo las organiza, sus arrestos, sus experiencias, las palizas que han sufrido y censuras.

Cabe resaltar que aunque difiero con ellas en varios puntos, puedo entender su perspectiva: los problemas que sufren y las han marcado como ucranias, su formación filosófica las ha llevado a esas conclusiones y tienen sus razones fundamentadas para actuar y creer así. Y no se puede negar la enorme valentía que tienen: mira que protestar en Rusia o Bielorrrusia, donde estuvieron a punto de perder la vida, me hace admirar su determinación y firmeza. 

martes, 17 de abril de 2018

¿Por qué no soy feminista?


Titulo: Por qué no soy feminista
Autora: Jessa Crispin
Editorial: Sin Fronteras
Fecha de publicación: 2016
Número de páginas: 109
Traducción: 
 Sí, sé lo que están pensando: si soy una persona declarada feminista ¿por qué leo un libro de una tipa que desde su título es provocativa y desdeña el feminismo? Pues porque esperaba encontrar argumentos elaborados y documentados de los fallos, descuidos o camino que falta por hacer de las feministas.

Pero en vez de encontrar un buen ejercicio de crítica, básicamente me encuentro con las diatribas subjetivas de una tipa diciendo que todo feminismo que no sea radical, con los mismos términos que ella defiende, está mal y no sirve para nada. Porque eso es: la autora critica implacablemente, de manera negativa y despreciando el feminismo actual, pero no hace un ejercicio de autocrítica. Habla y ataca cada acto, cada postura, cada cosa que cree que hace el feminismo actual y lo destroza: pero no presenta verdaderas alternativas, no presenta acciones para llevar a cabo en contrapartida. Por ejemplo, critica que las feministas creen empoderarse y alcanzar la igualdad a través del éxito individual, lo que en realidad sólo sirve para legitimar este sistema patriarcal heteronormativo ¿pero qué plan propone en cambio? Dice que el cambio debe ser estructural ¿pero mediante qué acciones? Dice que necesitan a verdaderas feministas ¿pero exactamente para hacer qué? Habla de una forma muy vaga y etérea de los cambios que deberían hacerse, pero no concreta nada. Nuevos enfoques y posturas que, por cierto, ya había escuchado antes en su mayoría: no me resultan sus ideas ni novedosas ni concretas.

Y algo que me molesta enormemente es que no usa bien los términos: hay docenas de feminismos, enfocados de diferente forma, para mejorar la situación de las mujeres y lograr la equidad: pero ella sólo hace una dicotomía entre feminismo radical, el que alaba y defiende, y el feminismo occidental, el cual denomina universal/actual, y a lo largo de su manifiesto lo critica desde diversos puntos, adjudicándole puntos o acciones que ni yo sabía que hacían, o criticando las acciones que pocas feministas hace y lo generaliza a todas. Me explico: ella declara que todas las feministas desprecian y reniegan de autoras radicales como Butler, Dworkin (a quien le hace la pelota como 15 veces) y Geer. No sé de dónde saca sus referente, pero la autora más cis/blanca/occidental que he leído, Caitlin Moran, ALABABA a la "Mujer Eunuco". Yo tengo en un pedestal a todas esas autoras.

Lo que me lleva al siguiente punto ¿de qué feministas HABLA? Hasta asume las respuestas que las feministas universales dan a sus argumentos. 
Algo que me molesto enormemente es que ella reniega de que las feministas actuales buscan mostrarse dóciles, tranquilas y felices con sus roles de género, que ella no puede aceptar un feminismo así porque ella sí está furiosas: creo que en casi todos los libros de feministas occidentales, posturas declaradas, la gran mayoría dicen QUE ESTÁN FURIOSAS. Yo casi consideraba un requisito estar molesta (con el patriarcado, los feminicidios, la desigualdad) para ser feminista. Y es que gran parte de los ejemplos de feministas que menciona, de manera directa, son las que ve en blogs o en comentarios en Internet.
Así como lo oyen: despreciaba a todas las feministas sólo por los comentarios que leía en Internet, y lo hace varias veces a lo largo del libro. Lo cual me lleva al siguiente punto: no puedo tomarla realmente en serio cuando su documentación y referencias son prácticamente nulas. No te presenta cifras, estadísticas o declaraciones significativas agrupadas: y como dije, muchos de sus ejemplos son de Internet. De veras que no puedo con ella.

Por otra parte, en su afán por desprestigiar al feminismo se contradice a ella misma. ¿Qué acaso nadie se dio cuenta de las incoherencias que soltaba? Hay veces que acusa al feminismo de llevar a cabo determinadas acciones, cuando páginas después ella sugiere acciones o propone lo mismo. Por ejemplo, acusaba a las feministas actuales de sólo escribir de manera anecdótica, sin usar teoría, cuando capítulos después ella misma usa su propia experiencia para explicar un punto y en general en todo su libro no aborda un enfoque teórico, sino subjetivo. O cuando critica a las feministas, por acoplarse a las estructuras heteropatriarcales cuando ella sostiene que la única forma de lograr un cambio verdadero es a través de la completa abolición, destruirlas por completo y empezar de cero. Y capítulos después critica amargamente a las feministas por querer cambiar radicalmente las estructuras familiares y sociales, sin pararse a pensar en que hay aspectos beneficiosos que se pueden rescatar. Critica demasiado al feminismo por todos los frentes, sin cuestionarse su propio feminismo, sin seguir un hilo claro coherente más allá de renegar y “evidenciarlo”.

A veces hace observaciones agudas, planteamientos interesantes sobre los cuáles repensar o reformular, como la inclusión limitada de mujeres (cis, blancas, de clase media) en el ascenso al poder o éxito. Pero luego vuelve a caer en generalizaciones o afirmaciones contradictorias que te hacen volver a poner los ojos blanco. Había escuchado que tenía una pluma mordaz: pero mas bien parece condescendiente. Supongo que quizá si hubiera sido de mis primeras lecturas, me hubiera resultado más innovador o hubiera encontrado varios planteamientos interesantes: pero ya otras autoras, años antes, habían puesto el foco ahí (como en la interseccionalidad y la cultura de la violación).